La gimnasia artística es un deporte de disciplina, resiliencia y pasión infinita. Son pocas las personas que logran consagrarse en la élite y, aún menos, aquellas que consiguen reinventarse para seguir vinculadas a este deporte desde múltiples facetas. Hoy en nuestro blog queremos repasar la inspiradora historia de Berta Pujades, una exgimnasta española cuya trayectoria es un auténtico ejemplo de dedicación, superación y amor por la gimnasia.
Los inicios: Donde todo empezó (Club Natació Granollers)
La historia de Berta con la gimnasia comenzó muy pronto, a los 5 años, en el Club Natació Granollers (Cataluña). Este club no solo fue su primera casa, sino el lugar donde se formó como deportista y como persona durante sus primeros años, entrenando allí ininterrumpidamente hasta la edad de 11 años.
Tras su etapa formativa inicial, Berta dio el salto al Centro de Alto Rendimiento en Sant Cugat del Vallés, donde pasó 7 años intensos de su vida deportiva. Durante este periodo y gracias a su talento y esfuerzo llegó a disputar diferentes competiciones de máximo nivel en la categoría junior, tanto nacional como internacional, vistiendo así los maillots de la selección catalana y de la selección española en numerosas ocasiones.
Las competiciones más importantes en las que participó como miembro de la Selección Española fueron:
- El Campeonato de Europa.
- El Campionat del Món (Campeonato del Mundo).
- Los EYOF (Festival Olímpico de la Juventud Europea)

El salto a Estados Unidos: La experiencia NCAA con los Redbirds
A los 18 años, Berta se enfrentó a uno de los retos más importantes de su vida: cruzar el charco rumbo a Estados Unidos. Tras superar todo el complejo y estresante proceso de recruiting universitario —contactando con entrenadores y valorando opciones académicas y deportivas—, decidió aceptar una beca deportiva. Durante todo este proceso Berta recibió la ayuda de una agencia, hecho que le facilitó mucho todo el proceso.
Consiguió formar parte del equipo de la Illinois State University, compitiendo con los Redbirds mientras cursaba sus estudios universitarios. Sin embargo, tras el primer año y por diversos motivos personales, tomó la decisión de regresar a España y tomarse un respiro de la gimnasia… o al menos eso creía en ese momento.
Cerrando el círculo: Entrenadora y nueva etapa
A su llegada a España, Berta comenzó a entrenar en el Club Natació Granollers, una faceta como entrenadora de la que asegura estar disfrutando enormemente. Aunque en un principio intentó alejarse de la gimnasia como competidora, el tiempo la llamó de vuelta, permitiéndole vivir este deporte desde una perspectiva totalmente nueva y enriquecedora.
Durante los últimos dos años, ha compaginado su experiencia en los aparatos con su labor técnica en Granollers, cerrando simbólicamente el círculo que abrió con solo cinco años. Recientemente, Berta ha puesto el broche de oro a su etapa como gimnasta competitiva disputando una última competición muy especial.

De atleta a mentora: Ayudando a las nuevas generaciones
Lejos de desligarse de este deporte, Berta tiene claro que la gimnasia seguirá siendo el motor de su vida. Actualmente, además de su labor como entrenadora, forma parte de una agencia especializada en ayudar a deportistas europeos a conseguir becas deportivas y académicas en universidades de Estados Unidos.
Basándose en su propia experiencia como estudiante-atleta internacional, Berta trabaja mano a mano con gimnastas y nadadores españoles. Su objetivo es guiarlos en el tortuoso camino del proceso universitario, ayudándoles a entender el sistema, valorar opciones y encontrar el encaje perfecto entre sus metas académicas y deportivas. Ella misma reconoce que contar con ayuda externa fue clave en su etapa, por lo que hoy busca convertirse en ese pilar fundamental para los jóvenes talentos que sueñan con cruzar el Atlántico.
La historia de Berta Pujades nos demuestra que la vida de un deportista de élite no se acaba cuando se gana la última medalla o se guarda el maillot en el cajón por última vez; es simplemente el comienzo de una nueva aventura.
Berta, te deseo ¡Muchos éxitos en esta nueva etapa!
Te lo mereces.
