Hoy nos acompaña Unai Baigorri, gimnasta del Club Arabatxo y primero en proclamarse Campeón de España en la categoría absoluta para su club. A sus 21 años y con un gran futuro por delante Unai a día de hoy se consolida como una de las bazas fundamentales de la Selección Española.
1.- Bienvenido Unai al Blog de la Gimnasia, es un verdadero placer que nos acompañes por primera vez, así que cuéntanos, ¿Cómo estás ahora mismo y qué ocupa tu mente en este momento presente?
Ahora mismo estupendamente. En muy buen momento tanto a nivel físico como mental. Sin ninguna lesión ni dolor que me impida entrenar al nivel que exige estar preparando campeonatos internacionales. Ahora mismo la cabeza la tengo muy centrada en los próximos objetivos: Campeonato de Europa y Juegos del Mediterráneo, poder demostrar todo el trabajo que llevamos meses entrenando y disfrutar de estas dos experiencias.
2.- Unai, ya llevas varios años en el mundo de la gimnasia, pero sin duda alguna acabas de culminar recientemente un título Nacional más que merecido, cuéntanos como te sentiste cuando al finalizar tu competición en Guadalajara te comunicaron que eras Campeón de España, ¿Cuáles fueron los primeros pensamientos que te vinieron a la cabeza?
Yo sabía que podía estar ahí arriba, pero hasta que no finalizó la competición y me lo dijeron no era consciente de qué había ganado. Lo primero mucha felicidad y sobre todo satisfacción, porque poco a poco se va viendo el trabajo de los entrenamientos en la competición. Muy orgulloso, sobre todo con el ejercicio de caballo con arcos, que es un aparato que tiene especial trabajo y muchas horas detrás. Es un ejercicio competitivo y hacerlo en competición sin grandes fallos le da a uno mismo mucha confianza para afrontar los siguientes objetivos. Otro de los pensamientos, fue la tranquilidad de haber sumado otro campeonato bien hecho para acabar con los selectivos de cara al Campeonato de Europa. Pero sobre todo mucha alegría y orgullo de sentir que todo el trabajo y todas las horas valen la pena y el trabajo se ve recompensado.

3.- Disfrutas en el aparato de suelo, amas «volar» en cada una de tus diagonales. Si pudieras diseñar el ejercicio de suelo a tu gusto ¿Qué elementos tienes clarísimo que habría y cuáles no?
Si pudiese diseñar un ejercicio de suelo sin tener ningún requisito de grupos ni nada de lo que habitualmente debemos cumplir en cuanto a exigencias, me encantaría que la esencia del ejercicio lo tuviesen las piruetas. Me gustaría poder realizar una cuádruple pirueta, rebotes de acrobacias con piruetas combinadas (algo que ahora no merece la pena hacer porque no bonifica), el fullfull siempre lo incluiré y una gran acrobacia, como puede ser un trifull para empezar el ejercicio. Incluyendo siempre el requisito de la balanza y los americanos que le dan un toque artístico al ejercicio.
4.- Cuándo estás en la pista listo para competir, ¿En qué aparato te notas más nervioso? ¿Y por lo contrario, en cuál te sientes más tranquilo?
El aparato en el que más siento los nervios es el caballo con arcos. Es un aparato de mucha técnica y mucha precisión y cualquier mínimo temblor o cambio de peso puede conducir fácilmente a un fallo. Es el aparato donde más influyen los nervios y donde mejor hay que saber controlarlos.
El aparato donde menos nervios siento puede ser el suelo o el salto. Ambos son aparatos de potencia en los que esa adrenalina extra que te generan los nervios te ayudan para hacer los movimientos y los saltos más amplios.

5.- Una vez finalizada una competición, ¿Tienes algún ritual que suelas llevar a cabo?
No tengo ningún ritual. Siempre me suele gustar ver los vídeos después de competir pero sobre todo desconectar, estar con la familia y con los compañeros y disfrutar de que la tensión ha acabado (se ríe Unai).
6.- La frustración es una emoción muy presente en deportes como la gimnasia, ¿La has vivido alguna vez? en caso afirmativo explícanos como te has sentido y cómo la has trabajado.
La frustración es muy habitual en el deporte de alto nivel y más en un deporte como la gimnasia en el que trabajas muchas horas y repites muchas veces para que en ciertas ocasiones no poder ver ningún progreso aparente. Me ha pasado con ciertos elementos que no he terminado encontrando el fallo y no he podido corregirlo para hacerlo bien. Lo repites una y otra vez durante mucho tiempo y no consigues entender o sentir el movimiento. Trasladado eso mismo a la competición, cuando se falla o no sale como se ha trabajado es difícil de encajar a veces. Has hecho todo lo que ha estado en tu mano, lo has repetido miles de veces, lo has entrenando y te lo has preparado con toda la ilusión y con el objetivo muy claro para jugarte todo ese trabajo, pero en un minuto como mucho, y a veces al final, salga mal. En situaciones así intento pensar que todo el trabajo no ha sido en vano y que aunque esta vez no haya salido poder decirme mí mismo que seguiré trabajando y siendo constante; eso es realmente lo que me llevará a tener resultados algún día. Además de eso, contamos con ayuda psicológica para trabajar estos aspectos, ya que hacerlo de forma individual puede llegar a ser complicado muchas veces.

7.- ¿Qué te ha enseñado la gimnasia en tu vida diaria?
La gimnasia me ha enseñado a ser todavía más disciplinado, trabajador, constante, resiliente, tener capacidad de frustración, de sacrificio, a saber organizar y aprovechar cada pequeño rato para estudiar o hacer cualquier cosa que no puedo hacer en cualquier momento… ser humilde y sobre todo confiar en que trabajando siempre acaban llegando las cosas.
8.- Sabemos que uno de tus grandes ídolos a nivel mundial es Kenzo Shirai, gimnasta japonés, así como todo el entorno de ese país, gimnásticamente hablando, ya sea por su nivel técnico así como por esa educación y respeto que emanan en su entorno. ¿En qué momento sentiste «el flechazo de admiración» hacia su talento? ¿Qué fue lo que viste para considerarlo un gran referente?
Los japoneses y en concreto kenzo Shirai ha sido mi referente desde que, prácticamente, empecé en el mundo de la gimnasia. Cuando empecé a subir un poco de nivel y a aprender nuevos elementos, buscaba muchos vídeos en YouTube para ver cómo otras personas lo hacían y que fuese un apoyo más para aprender mejor ese elemento. Con esas búsquedas iba descubriendo los referentes a nivel mundial de la gimnasia y con ello los japoneses. Me acuerdo del ejercicio del Campeonato del Mundo de 2013 de kenzo Shirai en el que hacía un ejercicio muy parecido al que he descrito en mi ejercicio de suelo soñado. Esa facilidad y velocidad de pirueta combinada con la elegancia es un ejercicio que tengo marcado.

9.- ¿Qué sueños tenía Unai de pequeño dentro y fuera de la gimnasia?, ¿Cuáles actualmente? ¿Qué visualizas de cara al futuro?
El Unai de hace unos años soñaba con poder participar en unos Juegos Olímpicos y ese sueño lo sigue teniendo el Unai de ahora. Claramente otros sueños menores del Unai de hace unos años los estoy cumpliendo ahora: poder participar en campeonatos internacionales y luchar por el máximo nivel en ellos. Fuera de la gimnasia desde siempre uno de mis sueños ha sido poder viajar y recorrer el mundo. Conocer todo tipo de culturas. En parte, la gimnasia también me está permitiendo hacer eso. Ahora mismo me visualizo unos años más haciendo gimnasia al máximo nivel, ojalá cumplir mis sueños y luego me encantaría poder dedicarme un tiempo a viajar y a disfrutar de este descubrimiento del mundo.
10.- Por último, aunque la gimnasia se caracteriza por ser un deporte individual, detrás hay grandes equipos de fisioterapeutas, entrenadores, seleccionadores y sobretodo una familia que acompaña cada logro y cada caída. Si pudieras dedicarle este cierre de entrevista a alguien que siempre ha estado ahí, ¿A quién sería y qué le dirías?»
Desde luego que si le tuviese que dedicar esta entrevista a alguien, sería a mis padres y a mi hermana que han estado desde el inicio. Siempre me han apoyado en todas las decisiones que he tomado, siempre y cuando yo fuera feliz. Han hecho todo lo que ha estado en sus manos para que pudiésemos hacer el deporte que habíamos elegido y luchar por los sueños que teníamos. Han sido y son mi apoyo fundamental. Ellos son los primeros a los que yo les cuento siempre todas mis cosas y a los que sé que puedo acudir siempre que lo necesite, porque estarán ahí para ayudarme y apoyarme. Lo que tenga que ser será y ellos se alegrarán como los que más por cualquier éxito y los que me apoyaran como los que más cuando más lo necesite. Además de ellos el Club Arabatxo, ellos son mi segunda familia desde que empecé la gimnasia y los que han visto toda mi evolución hasta llegar a donde estoy ahora.
Sin duda alguna vemos en Unai fuerza, trabajo y una gran prosperidad en el mundo de la gimnasia. Su talento actual nos hace partícipes de las grandes citas que puede conseguir, pero sobretodo nos muestra abiertamente su esfuerzo y perseverancia dentro de la élite mundial. Él sueña en estar en unos Juegos Olímpicos y posicionarse entre los mejores, y nosotros, desde aquí, no dudamos ni un ápice en que lo va a conseguir.
Muchas gracias Unai por prestarte a que te conozcamos un poco más.
