La gran protagonista de esta edición ha sido, sin duda, Kaylia Nemour. La argelina de 19 años ha hecho historia al convertirse en la primera gimnasta africana en ganar un título de la serie de la Copa del Mundo.
Nemour no solo se llevó un título, sino dos: Barras Asimétricas (72 puntos) y Barra de Equilibrio (80 puntos), tras una espectacular remontada sobre Milana Kaiumova. Su actuación en El Cairo a principios de abril fue la clave para asegurar este doblete histórico.
Por su parte, el colombiano Angel Barajas sigue demostrando que es el presente y futuro de la gimnasia latinoamericana. Con victorias contundentes en Bakú y Osijek, Barajas se coronó campeón en las Barras Paralelas con un total de 85 puntos, dejando muy atrás a su perseguidor más cercano, el australiano Jesse Moore (48 puntos).
Si hablamos de dominio absoluto, hay que hablar de Tang Chia-Hung (TPE). El gimnasta de China Taipéi recuperó su título de Barra Fija de una manera impecable:
- Puntuación perfecta: Logró los 90 puntos máximos posibles.
- Consistencia: Ganó en Bakú, Antalya y cerró con broche de oro en Osijek. Fue el único atleta en toda la serie que alcanzó la puntuación máxima permitida por el ranking (contando los tres mejores resultados).
La Eslovena Teja Belak, de 31 años y madre de dos hijos, demostró que la experiencia es un grado al ser la única gimnasta en revalidar su título de 2025 en Salto.
En la categoría masculina, saltó la sorpresa en el Salto de Potro, donde el ucraniano Nazar Chepurnyi logró destronar a Artur Davtyan (Armenia), quien había mantenido el título durante cuatro años consecutivos.
No podemos olvidar el gran papel de la española Laia Font, quien luchó hasta el final en la disciplina de Suelo, logrando un meritorio subcampeonato en la serie con 45 puntos, solo por detrás de Kalmykova.
El sistema de puntuación otorga 30 puntos al ganador de cada etapa y solo cuentan los tres mejores resultados de las cinco paradas (Alemania, Egipto, Azerbaiyán, Turquía y Croacia).
